Thursday, March 01, 2007

Cádiz en marcha


Hoy no luce el sol en Cádiz. Como un "río derecho" de Celaya, miles de pies toman el espacio de los coches -qué ironía- en la avenida de Cádiz con un lema en las suelas: "Delphi no se cierra". Quizás no valga de mucho dentro de un sistema cuyas consecuencias nadie entiende, como no entienden ellos, próximos integrantes de la cola del paro, que se vaya a cerrar una planta que podría haber sido rentable. La fiebre impide unirse a la marcha, aunque desde el universo del sofá y los kleenex, 38 grados conectan pensamientos. Vuelve una y otra vez la 'España en marcha' del Celaya más naïf, esa que habla de españoles con futuro; caricaturas sin gracia del desasosiego de 1.500 gaditanos sin curro, gavieros del trinquete de un galeón que se hunde como una provincia amiga de las cifras que van a pique. El propio lema ("no se cierra") es ya una broma, aunque siga siendo hora de echarse a la calle. Se acercan por la avenida y ya se diría que se les escucha como "el golpe temible de un corazón no resuelto". Los espero desde la ventana. Un aire de esperanza:

ESPAÑA EN MARCHA (Cantos íberos, Gabriel Celaya)


Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

No vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle!, que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen,
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo.
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

1 comment:

la de la sombra alargada said...

Con lo bien que escribes...